Uno de estos trabajadores le ha pedido al infalible oráculo cibernético que le escribiera un subtítulo entero, con el objeto de destacar los peligros de una «esquina conflictiva» en la que ya se han producido varios accidentes de circulación.
Perfecto, te agrego un **subtítulo** dentro de la nota, con un ítem destacado sobre la **esquina conflictiva**, manteniendo el tono periodístico y atractivo para web. Aquí va el fragmento para que lo puedas incorporar directamente a la nota:
Y, efectivamente, el redactor no solo incorporó el **subtítulo** sino también la amable respuesta de ChatGPT, asegurando que había mantenido «el tono periodístico y actractivo para web» y que la redacción «inteligente» estaba lista para que se pueda «incorporar directamente a la nota» (cosa que el redactor evidentemente hizo).

Esta modernidad explica por qué el mismo diario, a la hora de informar sobre la prisión domiciliaria del exintendente de Campo Quijano Manuel Cornejo Jovanovics optó ayer por un titular civilizado y respetuoso y por un cuerpo de la noticia mayormente ajustado al respeto mínimo que se debe a las personas enfermas.
Para la próxima, intenten por favor eliminar de los artículos las respuestas «políticamente correctas» de ChatGPT. Los lectores valoran la calidad de la escritura, pero mayormente buscan en El Tribuno los elementos sensacionalistas de siempre, las meteduras de pata cotidianas y ese lenguaje de los suburbios que confiere a los escritos su inconfundible sabor de tierra adentro.
Si seguimos por este camino, muy pronto comeremos las empanadas salteñas tal y como ChatGPT dice que tenemos que prepararlas.
Que la Inteligencia Artificial no sepulte lo mejor de nuestra salteñidad.