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  • Día Internacional de la Educación
  • Sin una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos y de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, los países no lograrán alcanzar la igualdad de género ni romper el ciclo de pobreza que deja rezagados a millones de niños, jóvenes y adultos.
Cambiar el rumbo, transformar la educación
Niños estudian durante la pandemia

Tal y como se detalla en el reciente informe global de la UNESCO sobre ‘Los futuros de la educación’, transformar el futuro requiere reequilibrar de manera urgente la forma en la que nos relacionamos entre nosotros, con la naturaleza y con la tecnología que impregna nuestras vidas, que nos trae oportunidades innovadoras y, al mismo tiempo, plantea graves problemas de equidad, inclusión y participación democrática.



El Día Internacional de la Educación de este año será una plataforma para mostrar las transformaciones más importantes que hay que llevar a cabo para hacer realidad el derecho fundamental de todos a la educación y construir un futuro más sostenible, inclusivo y pacífico. Generará un debate sobre cómo fortalecer la educación como bien público y común, cómo dirigir la transformación digital, apoyar a los docentes, salvaguardar el planeta y liberar el potencial de cada persona para contribuir al bienestar colectivo y a nuestro hogar compartido.

La educación es un derecho humano

El derecho a la educación está consagrado en el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La declaración exige la educación primaria gratuita y obligatoria. La Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada en 1989, va más allá al estipular que los países deberán hacer que la educación superior sea accesible para todos.

La educación es clave para el desarrollo sostenible

Cuando se adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la comunidad internacional reconoció que la educación es esencial para el éxito de sus 17 objetivos. El Objetivo número 4 de Desarrollo Sostenible tiene, concretamente, como objetivo “garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos” para el año 2030.


Los desafíos para lograr la educación universal

La educación ofrece a los niños y las niñas una oportunidad de salir de la pobreza y un camino para alcanzar un futuro prometedor. Sin embargo, 258 millones de niños y jóvenes siguen sin estar escolarizados, 617 millones de niños y adolescentes no pueden leer ni tienen los conocimientos básicos de matemáticas; menos del 40 por ciento de las niñas del África Subsahariana completan los estudios de secundaria de ciclo inferior y unos 4 millones de niños y jóvenes refugiados no pueden asistir a la escuela. El derecho a la educación de estas personas se ve afectado y eso es inaceptable.

Sin una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos y de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, los países no lograrán alcanzar la igualdad de género ni romper el ciclo de pobreza que deja rezagados a millones de niños, jóvenes y adultos.

¿Por qué un día internacional de la educación?

El 3 de diciembre de 2018, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por consenso una resolución que proclama el 24 de enero “Día Internacional de la Educación”, a fin de celebrar el papel que desempeña la educación en favor de la paz y del desarrollo.

La aprobación de la resolución 73/25 (PDF) para este Día, corredactada por Nigeria y otros 58 Estados miembros, demostró la voluntad política inquebrantable de apoyar las acciones transformadoras en favor de una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos.

Al consagrar un día en particular a la educación en el mundo, la comunidad internacional está reafirmando el papel clave que desempeña la educación en la construcción de sociedades sostenibles y resilientes, y su contribución a la consecución del resto de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Con el objetivo de reforzar la cooperación internacional en apoyo a los esfuerzos desplegados en aras de la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4, la resolución ha hecho un llamamiento de todas las partes interesadas, fundamentalmente los Estados Miembros, los organismos de las Naciones Unidas, así como la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones académicas, el sector privado, las personas a título personal y los demás sectores vinculados con estas cuestiones para que celebren el Día Internacional de la Educación.

La UNESCO, como institución de la ONU especializada en la educación, es la agencia encargada de observar la celebración anual de este Día, en estrecha colaboración con los principales responsables del sector educativo.


Mensaje de Secretario General, António Guterres

La pandemia de COVID-19 ha provocado el caos en la educación en todo el mundo.

Unos 1.600 millones de escolares y universitarios vieron interrumpidos sus estudios en el momento álgido de la pandemia, y las dificultades no han terminado.

En la actualidad, el cierre de escuelas sigue perturbando la vida de más de 31 millones de estudiantes y agravando la crisis mundial del aprendizaje.

Si no tomamos medidas, la proporción de niños en los países en desarrollo que dejan la escuela y no saben leer podría aumentar del 53 % al 70 %.

Sin embargo, la conmoción que se vive en el sector de la educación trasciende las cuestiones de acceso y desigualdad.

Nuestro mundo está cambiando a un ritmo vertiginoso, como consecuencia de la innovación tecnológica, los cambios sin precedentes en el mundo del trabajo, la irrupción de la emergencia climática y la pérdida generalizada de confianza entre las personas y las instituciones.

Los sistemas educativos convencionales tienen dificultades para impartir los conocimientos, habilidades y valores que necesitamos para crear un futuro mejor, más verde y más seguro para todos.

La educación es un bien público preeminente y un factor esencial para la implementación de toda la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

La comunidad internacional no puede permitirse ser neutra en cuanto a la calidad y relevancia de la educación y el modo en que se brinda.

Por ello, este año voy a organizar una Cumbre sobre la Transformación de la Educación.

Ha llegado el momento de reactivar nuestro compromiso colectivo con la educación.

Eso significa invertir en planes integrales para ayudar a los estudiantes a recuperarse de las pérdidas de aprendizaje que han sufrido.

Significa situar la educación en el centro de los esfuerzos de recuperación más amplios, destinados a transformar las economías y las sociedades y a acelerar los avances en materia de desarrollo sostenible.

Significa solidaridad financiera con los países en desarrollo.

Y significa iniciar un proceso de reflexión y análisis para dilucidar cómo pueden evolucionar y transformarse los sistemas educativos nacionales de aquí a 2030.

En la Cumbre sobre la Transformación de la Educación, se reunirán por primera vez los líderes mundiales, los jóvenes y todas las partes interesadas en la educación para considerar estas cuestiones fundamentales.

En este Día Internacional de la Educación, y mientras nos preparamos para la Cumbre que se celebrará este año, hago un llamamiento a todos para que se unan en torno a la educación como un bien público y una prioridad política de primer orden en el contexto de la recuperación y de cara al futuro.

Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en https://news.un.org/es/story/2022/01/1502872


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