Pero también plantea un desafío singular de coordinación por la variedad de fuerzas y servicios comprometidos.
Se supone que esta variada constelación de servidores públicos está dirigida por un mando único; es decir, que cada uno no va a su aire, haciendo lo que mejor se le ocurra para paliar la situación.
La comunicación
En la comunicación de los acontecimientos debería suceder lo mismo; es decir, que el mando único debería hablar con una sola voz y no, como ahora, que cada repartición tiene su propio kiosco de prensa en la página web del gobierno de Salta.No es posible que Defensa Civil informe por su lado; que Vialidad haga lo mismo, que el Ministerio de Desarrollo Social quiera destacar el trabajo de sus agentes por sobre los demás, o que los informes de la Secretaría de Recursos Hídricos aparezcan en página separada. Aunque los protagonistas son varios y sus especialidades son diferentes, la comunicación ha de ser una sola.
Esta comunicación debe estar guiada exclusivamente por criterios de utilidad informativa y de servicio público y no diseñada para satisfacer el ego de tal o cual funcionario, o para llenar los espacios de sus respectivas oficinas o ministerios.
