En su obra Los conceptos jurídicos y su terminología (Ed. Depalma, 3º Ed. Buenos Aires, 1993, p. 160), el jurista argentino Rafael BIELSA escribió: «No hay comicio, sino comicios (no hay singular). Y se explica, porque concurren varios y no uno. No se concurre solo sino con (cum) otros. Aunque se trate de una sola mesa electoral, debe decirse comicios. El plural resulta de los que van y no del lugar. Comitia (cum ire). La concurrencia a una sola mesa electoral se llama, pues, comicios».
Evidentemente, tampoco hay comicios, en plural, en las elecciones para la directiva de un club de fútbol, del Colegio de Abogados o de cualquier otra organización, pública o privada, en la que no se elijan cargos políticos.
Con comicios sucede exactamente igual que con efectivos (totalidad de las fuerzas militares que se hallan bajo un solo mando o reciben una misión conjunta). Incurren en un disparate quienes escriben, por ejemplo, «El juicio se dirige contra un efectivo de la Policía de Salta». Y no solamente porque la Policía de la Provincia no es una fuerza militar, sino porque alguien que se sienta como acusado en un juicio muy difícilmente esté allí por haber recibido una misión conjunta.
Diferente es el caso de la palabra caucus, que apenas se utiliza en español y que se refiere -según la Fundéu BBVA- al «proceso de elección de candidatos a los comicios presidenciales de los Estados Unidos». La propia Fundéu nos recuerda que la palabra caucus es invariable en plural, de manera que no existe —o al menos no resulta correcto— el término caucuses. Tampoco es necesario destacarla con cursiva o comillas.
