Ambos pretendían utilizar el nombre de «Frente de Todos», pero la autoridad electoral salteña ha dicho que ninguno de los dos sectores en pugna podrá utilizar este nombre. Los fundamentos de la decisión no se conocen hasta el momento.
Los ingenieros electorales de un lado y del otro ya se han puesto a pensar en denominaciones absolutamente originales y nunca pensadas por nadie, como «Walter Gobernador» o «Frente de Todes».
La disputa no solo pone de manifiesto la pobre sintonía entre los kirchneristas salteños, sino también la poca valentía del Tribunal Electoral, que, luego de haber admitido nombres absolutamente extravagantes para cuanto «frente» se ha presentado, ha preferido no mojarse y como esos padres que resuelven esconder los juguetes a los hijos para que no se peleen, ha dicho: «Aquí no habrá Frente de Todos para Nadie».