- Despúes de una jornada húmeda y calurosa
- La agobiante jornada de ayer dio paso a una tormenta estival que no solo dejó una importante cantidad de agua recogida en los pluviómetros sino que también provocó diversos trastornos en la ciudad de Salta -en donde se alcanzaron los 36 grados por la tarde- y en otros puntos de la geografía provincial.
Las precipitaciones, que dejaron un registro superior a los 100 litros por metro cuadrado en pocas horas, obligaron a cortar la circulación en la ruta nacional nº 51, que comunica el Valle de Lerma con la alta montaña. Se trata -según Vialidad- de un corte preventivo a pocos kilómetros de la localidad de Campo Quijano.