Siempre según la versión de Greenpeace Argentina y las declaraciones de su coordinador de campaña de bosques, señor Hernán Giardini, las topadoras del empresario ganadero llevan arrasadas cerca de 7 mil hectáreas de bosques nativos protegidos por la Ley Nacional de Bosques.
En tal sentido Giardini recuerda que durante el gobierno de Juan Manuel Urtubey (2007-2019), el empresario uruguayo Bruno Mauricio Varela Marín consiguió un permiso para deforestar 7.054 hectáreas de boques nativos con fines ganaderos en la finca La Peregrina, situada en territorio salteño. Dicho inmueble -dice Greenpeace Argentina- ha sido clasificado por el ordenamiento territorial de bosques nativos de Salta en la categoría II – amarillo, en donde está prohibido desmontar.
El comunicado de la organización ambientalista dice que en enero de 2018, mediante la resolución 56/2018, el Ministerio de Ambiente de la Nación, declaró ilegales 32 permisos otorgados por la Provincia de Salta para deforestar en zonas donde la normativa nacional no lo permite, e instó a suspender su ejecución y reforestar los desmontes ya realizados, entre los que se encuentra la finca La Peregrina.
De acuerdo con la misma fuente, a finales de 2018 el empresario Varela Marín fue multado por continuar con el desmonte ilegal, tras una denuncia de Greenpeace.
Ahora, la organización ecologista nacional dice haber detectado que los desmontes continúan en la finca La Peregrina y que las topadoras han acabado con casi 250 hectáreas de bosques en lo que va del año.
Para Greenpeace Argentina, la grave crisis climática y de biodiversidad obliga a proteger nuestros últimos bosques nativos. Más deforestación significa más cambio climático, más desaparición de especies, más inundaciones, más desertificación, más enfermedades, más desalojos de campesinos e indígenas, y más pérdida de alimentos, maderas y medicinas.
Fuente: Greenpeace Argentina