El Día Internacional de la Igualdad Salarial representa los esfuerzos constantes por conseguir la igualdad salarial por un trabajo de igual valor. Esta lucha se basa en el compromiso de las Naciones Unidas con los Derechos Humanos y contra todas las formas de discriminación, incluida la discriminación contra las mujeres y las niñas.
En todas las regiones, a las mujeres se les paga menos que a los hombres, con una brecha salarial de género estimada en un 23% a nivel mundial. La igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas siguen estancados debido a la persistencia de desigualdades históricas y estructurales en las relaciones de poder entre mujeres y hombres. A su vez, las situaciones de pobreza acrecientan las desigualdades y desventajas en el acceso a recursos y oportunidades para las mujeres.
El progreso para reducir esa brecha ha sido lento. Si bien se ha respaldado ampliamente la igualdad de remuneración para hombres y mujeres, su aplicación en la práctica ha sido difícil.
Para garantizar que nadie se quede atrás, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) abordan la necesidad de alcanzar la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas. Además, los ODS promueven el trabajo decente y el crecimiento económico mediante la búsqueda de empleo pleno y productivo y trabajo decente para todas las mujeres y hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la equidad salarial por un trabajo de igual valor. La incorporación de una perspectiva de género es fundamental en la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Lograr la igualdad de remuneración es un hito importante para los derechos humanos y la igualdad de género. Se necesita el esfuerzo de toda la comunidad mundial y queda mucho trabajo por hacer. Las Naciones Unidas, junto con las agencias de ONU Mujeres y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), invitan a los Estados Miembros y la sociedad civil, las organizaciones de mujeres y comunitarias y los grupos feministas, así como a las empresas y las organizaciones de trabajadores y empleadores, a promover una igual remuneración por un trabajo de igual valor y el empoderamiento económico de mujeres y niñas.
Coalición Internacional para la Igualdad Salarial
La Coalición Internacional para la Igualdad Salarial (EPIC por sus siglas en inglés) está dirigida por la OIT, ONU Mujeres y otros socios. El objetivo de la Coalición es lograr la igualdad de remuneración entre mujeres y hombres en todo el mundo. Al congregar a un conjunto diverso de actores con distintas áreas de interés y diferentes conocimientos técnicos, EPIC ayuda a los gobiernos, los empleadores, los trabajadores y sus organizaciones a que realicen progresos concretos y coordinados hacia la consecución de este objetivo. En la actualidad, EPIC es la única alianza de múltiples partes interesadas que se esfuerza por reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres a escala mundial, regional y nacional.Celebremos el Día Internacional de la Igualdad Salarial
La celebración de este año se centra en los esfuerzos de los actores clave del mercado laboral para garantizar que la igualdad salarial siga siendo fundamental en las respuestas a la pandemia en todo el mundo y para reconocer plenamente las contribuciones de las mujeres durante el proceso de recuperación de la COVID-19. El evento tiene como objetivo revitalizar el compromiso de acabar con la brecha salarial de género en todas las regiones y sectores para recuperarse mejor de la pandemia de COVID-19.¿Sabías que...?
- Las mujeres ganan 77 centavos mientras que los hombres ganan un dólar ante un trabajo de igual valor. Dicha brecha salarial es aún mayor para las mujeres con hijos.- A este ritmo, se necesitarán 275 años para cerrar la brecha salarial de género a nivel mundial.
- Las mujeres se concentran en trabajos peor remunerados y menos calificados, con mayor inseguridad laboral y una baja representación en los puestos de toma de decisiones.
- Las mujeres realizan al menos dos veces y media más tareas domésticas y de cuidados no remunerados que los hombres.
Mensaje del Secretario General
La COVID-19 ha puesto de manifiesto una flagrante injusticia: la falta de compensación por el trabajo, que en gran medida realizan las mujeres, de crianza de los hijos y cuidado de las personas que no pueden valerse por sí mismas.Al trasladar el trabajo de cuidados de la economía formal al hogar, la pandemia ha agravado la brecha salarial de género. Muchas mujeres se esfuerzan por mantener un trabajo remunerado mientras crían a sus hijos, se ocupan de la enseñanza en línea y cuidan de familiares enfermos o vulnerables sin recibir una compensación material. La inversión en la economía del cuidado ayuda a reducir la brecha salarial al crear nuevos puestos de trabajo sostenibles y liberar a las mujeres para que puedan formar parte de la fuerza de trabajo remunerada.
Al mismo tiempo, la mayoría de los trabajadores de la salud de primera línea que luchan contra el virus son mujeres. Ellas a menudo ganas menos que los hombres, carecen de poder de decisión y están más expuestas a la violencia y el acoso.
Mi conversación con Scholastica Dery, una de las mujeres que trabaja como sanitaria en Ghana, me ayudó a recordar el doble papel que realizan las mujeres. “Nosotras somos la mayoría de los trabajadores de primera línea”, dijo. “Compaginar esto con nuestras labores domésticas no es fácil, pero estamos decididas a hacerlo”.
A pesar de las leyes de igualdad salarial, las mujeres ganan en promedio únicamente 80 centavos por cada dólar que ganan los hombres por un trabajo de igual valor. Esta cifra es aún menor en el caso de las mujeres de color y las que tienen hijos.
La lucha contra la pandemia de COVID-19 ofrece a las nuevas generaciones la posibilidad de establecer un nuevo contrato social que defienda los derechos humanos de las mujeres, incluido el derecho a la igualdad salarial. Esta es una cuestión de justicia y una responsabilidad para todos nosotros.
En el Día Internacional de la Igualdad Salarial, comprometámonos a poner fin a la discriminación y los nocivos estereotipos de género que contribuyen a la brecha salarial entre hombres y mujeres.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en https://www.un.org/es/observances/equal-pay-day

