Belafonte contactó entonces con el representante de artistas y recaudador de fondos Ken Kragen, quien rápidamente sumó a la iniciativa a dos de sus clientes más prominentes: Lionel Richie y Kenny Rogers. Más tarde hizo lo mismo con Stevie Wonder y consiguió comprometer a Quincy Jones, quien por aquellas fechas estaba trabajando en la banda sonora del film El color púrpura.
El genial Quincy Jones, que había trabajado con Frank Sinatra desde 1958 hasta 1998 (año de la muerte de La Voz), produjo también los más grandes éxitos de Michael Jackson; entre ellos, el álbum Thriller que, con más 65 millones de copias, se convirtió en el disco más vendido de la historia.
Quincy Jones produjo We Are The World junto al tecladista Michael Omartian, pero fue Jones quien se encargó de distribuir entre los artistas invitados las diferentes partes solistas de la canción. La mayor preocupación del genial productor/director fue la de manejar adecuadamente aquella extraordinaria cantidad de talento. «Es como meter una sandía en una botella de Coca Cola», dijo Jones cuando le preguntaron por la tarea de asignar solos a los diferentes artistas invitados.
We Are The World vio la luz el 7 de marzo de 1985 y fue un suceso mundial. Sus más de 20 millones de copias físicas vendidas lo han convertido en el octavo single más vendido de la historia.
Ayer, 3 de noviembre de 2024, se apagaba en Bel Air, un barrio de Los Angeles, la vida del creador de We Are The World y de Thriller. Quincy Jones nos dejó a los 91 años. Su legado es una herencia fabulosa de talento musical que, sin dudas, le ha hecho merecedor de un lugar de privilegio entre los más grandes de la música popular del siglo XX.
