Evidentemente, se trató de una reunión importantísima, de cara al futuro de la financiación pública y a la diversificación de sus fuentes, pero resulta lamentable que la información oficial no diga con quién han dialogado el Gobernador y su ministro.
Porque decir simplemente que se han reunido «con el sector privado» es como decir nada. La amplitud y la variedad de este «sector» hace imposible tener la información oficial por buena y por útil. La mafia también pertenece al «sector privado».
El asunto es llamativo, porque cada vez que el Gobernador se reúne con alguien -especialmente con empresarios- la comunicación oficial acostumbra a nombrar hasta al más ignoto y casual de los asistentes a la reunión.
Si en casi todas las ocasiones no importan los nombres de más de dos asistentes (en lugar de mencionar veinticuatro), en el caso de los «bonos verdes» era (y es) muy importante saber quiénes se han reunido con el Gobernador y con el Ministro de Economía.
El llamado «sector privado» tiene ramas (muy diferentes), que persiguen también intereses muy diferentes (a veces opuestos entre sí). Además, cada rama tiene por lo general un representante. No hay un representante único para el «sector privado»; aunque, si lo hubiese, en una noticia como esta la mención de su nombre sería poco menos que ineludible.
Lamentablemente, nos hemos quedado sin saber qué tan importante ha sido la reunión que ha mantenido Sáenz por el asunto de los «bonos verdes».

