El condenado, un hombre llamado Esteban Julián Fernández fue denunciado por su pareja, con la que convive. La mujer expuso en su denuncia que desde hace unos años la relación entre ambos cambió, ya que Fernández comenzó a maltratarla.
Denunció también que el día 18 del mismo mes, al llegar a su casa por la tarde, vio que el hombre había entrado a la casa por una ventana que da a la vía pública y que le prendió fuego a unos libros, biblioteca y ropas de un amigo. Dijo que si bien el incendio no llegó a ser grande, causó muchos daños en sus muebles. Más temprano habían discutido y ella le había pedido que se fuera de la casa, que no quería volver a vivir con él.
La mujer denunciante añadió que siente temor, ya que la madre del acusado vive en un edificio de departamentos cercano al de ella.
Sin que consten otras pruebas más que la declaración de la mujer, la señora Puertas condenó al hombre a la pena de dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional tras declararlo culpable de los delitos de privación de la libertad agravada por la relación de pareja y por violencia de género, violación de domicilio, daños, lesiones leves agravadas por el vínculo y por la violencia de género y desobediencia judicial.
El condenado no ingresará en prisión, pero deberá cumplir las reglas de conducta que le ha impuesto Puertas, quien también ha ordenado en su sentencia que el hombre se someta a tratamiento psicológico «para controlar sus adicciones».