Así comienza el relato judicial de la situación en la que el intrépido joven salió en auxilio de la chica a la que estaban robando.
Sin embargo, gracias a las grabaciones de las cámaras de seguridad, se pudo identificar al ladrón/agresor, quien fue detenido poco después por la Policía.
Durante el procedimiento, el causante contó que había tirado la mochila (sustraída a la chica) en «una casa de la zona», por lo que «previo a pedir autorización al dueño de la vivienda», los policías subieron al techo y allí encontraron ropa y una mochila de color de rosa.
Ahora, a solo tres meses de los sucesos, la Jueza de Garantías nº 8 de la ciudad de Salta, señora Claudia Puertas, ha condenado al ciudadano Federico Nahuel Ortiz, a la pena de un año de prisión efectiva por ser autor del delito de lesiones graves. La magistrada ha declarado a Ortiz, de 28 años, reincidente por segunda vez.
De la información judicial se desprende que Ortiz fue solo condenado por el apuñalamiento, ya que el robo de la mochila rosa (si es que existió) parece haber quedado impune.
