La fístula obstétrica es una de las lesiones más graves y trágicas que pueden ocurrir durante el parto. Se trata de un orificio entre el canal del parto y la vejiga o el recto causado por la prolongación u obstrucción de un parto sin recibir tratamiento médico oportuno de alta calidad.
Erradicar la fístula implica garantizar que la atención de la salud materna no se limite únicamente a salvar vidas. Toda mujer tiene derecho no solo a sobrevivir al parto, sino también a vivir con buena salud, dignidad y oportunidades. se traduce en acceso universal a servicios de salud materna de calidad, incluidos servicios quirúrgicos y de emergencia oportunos, así como un apoyo sostenido para la reintegración, la dignidad y el bienestar de las supervivientes.
Acelerar el progreso es tanto una necesidad urgente como una decisión acertada. Invertir en prevención y tratamiento reduce los costos a largo plazo, fortalece los sistemas de salud y permite que las mujeres participen plenamente en la sociedad. Transformar los compromisos en acciones sostenidas y basadas en datos es esencial para llegar a las personas en mayor riesgo y erradicar finalmente la fístula obstétrica.
Las promesas políticas deben traducirse en una financiación sostenida de los sistemas de salud, de modo que estos cuenten con los recursos necesarios y asuman la responsabilidad de prestar una atención de calidad a todas las mujeres, especialmente a las más marginadas.
La fístula obstétrica: una crisis silenciada
La fístula obstétrica es una de las lesiones más graves y trágicas del parto. Se trata de un orificio entre el canal del parto y la vejiga o el recto causado por la prolongación u obstrucción de un parto sin recibir tratamiento médico oportuno de alta calidad. A consecuencia de esta lesión, las mujeres y niñas no tienen control de la orina, las heces o ambas, y con el paso del tiempo deriva en afecciones médicas crónicas, depresión, aislamiento social y un agravamiento de la pobreza.Se estima que medio millón de mujeres y niñas en África Subsahariana, Asia, la región de los Estados árabes, América Latina y el Caribe viven con esta lesión y que cada año se producen nuevos casos. Sin embargo, la fístula se puede prevenir casi por completo. Su persistencia es una muestra de grandes desigualdades en el mundo y un indicio de que los sistemas sanitarios no protegen los derechos humanos y de salud de las mujeres y niñas más pobres y vulnerables.
Como entidad líder de la campaña mundial para erradicar la fístula, el Fondo de Población proporciona una visión estratégica, orientación y apoyo técnico, suministros médicos y capacitación, así como suministros médicos, fondos para la prevención y el tratamiento de la fístula, además de para programas de reinserción social y abogacía relacionados con este problema. Asimismo, el Fondo refuerza los servicios de salud reproductiva y de atención obstétrica de calidad y urgencia para evitar que se produzca la fístula obstétrica.
Conseguir erradicar la fístula para 2030
En 2003, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y sus socios lanzaron una Campaña mundial para erradicar la fístula, en consonancia con los objetivos internacionales para mejorar la salud materna y neonatal y con el objetivo de que la fístula obstétrica sea tan poco frecuente en los países en desarrollo como en el mundo desarrollado.En 2018, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución para acabar con ella antes de 2030.
Acabar con la fístula en el mundo exige un liderazgo político firme, una intervención estratégica y urgente, un aumento significativo de los recursos y una colaboración reforzada entre gobiernos, socios, sociedad civil, proveedores de atención sanitaria, mujeres y comunidades.
Existen maneras de prevenir esta lesión: retrasar la edad del primer embarazo, poner fin a ciertas prácticas tradicionales nocivas y proporcionar un acceso oportuno a la asistencia obstétrica.
A pesar de las mejoras en la seguridad general del embarazo, los sistemas sanitarios y las comunidades siguen luchando por garantizar un parto seguro, lo que provoca que decenas de miles de mujeres y niñas sufran lesiones como la fístula obstétrica cada año. Además, el cambio climático y los obstáculos que presentó la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) exacerban las causas que originan la fístula.
Teniendo en cuenta la complejidad que plantean estos retos, ahora más que nunca es imperativo pedir a la comunidad internacional que utilice el Día Internacional para la Erradicación de la Fístula Obstétrica para aumentar significativamente la conciencia sobre el problema e intensificar las acciones para terminar con la fístula obstétrica, así como instar a realizar seguimientos posoperatorios y apoyo a las pacientes que la padecen.
¿Sabías que...?
- Por cada muerte materna, entre 20 y 30 mujeres sufren complicaciones graves o discapacidad permanente.- Alrededor de 500.000 mujeres y niñas viven con fístula obstétrica en el mundo —una cifra menor que los 2 millones de hace 20 años.
- Cerca del 15% de los embarazos presenta complicaciones obstétricas potencialmente mortales.
- Más del 13% de los casos de fístula se deben a errores quirúrgicos durante cesáreas u otros procedimientos.
- Casi el 97% de los casos se concentra en África subsahariana y Asia-Pacífico; la prevalencia alcanza 86 por cada 100.000 mujeres en los Estados Árabes y 145 por cada 100.000 en Afganistán.
- Desde 2003, el Fondo de Población ha apoyado más de 153.000 cirugías de reparación de fístula.
- La fístula no tratada provoca pérdidas estimadas de 691 millones de dólares al año en productividad.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en https://www.un.org/es/observances/end-fistula-day
