El condenado tenía profusos antecedentes, lo que motivó que Puertas lo declarara reincidente por séptima vez, le impusiera la pena de un año y medio de prisión efectiva y lo mandara, efectivamente, a la cárcel.
En la grabación se pueden ver los movimientos sospechosos del individuo, que llegó a montar en el vehículo y a manipular el manubrio de forma violenta y repetitiva, hasta que logró deshacerse del candado.
Pero una vez que se hizo con el control de la moto, en vez de arrancarla y poner tierra de por medio (probablemente por no saber cómo se cruzan los cables), se fue con la moto a cuestas, empujándola por la calle 20 de febrero, se supone que en dirección Sur, ya será ladrón y reincidente, pero no infractor de las normas de tránsito.