La Fiscalía especializada en ciberdelincuencia los ha dirigido en el marco de las investigaciones que se llevan acabo tras noticias sobre una supuesta actividad ilícita que se estaría desplegando en perjuicio de niños, niñas y adolescentes.
Según la información oficial, los registros fueron practicados por agentes de la Dirección de Ciberseguridad y de la División Trata de Personas de la Policía de Salta, con autorizaciones solicitadas previamente a los Juzgados de Garantías de los distritos Orán y Tartagal.
Los tres investigados fueron detenidos y se les secuestraron todos los dispositivos y bienes informáticos de interés para la causa, los cuales serán sometidos a un profundo análisis. Por razones de higiene que son más que evidentes, los uniformados han preferido no secuestrar el colchón que aparece en la fotografía.
La fiscal Cornejo señaló que las audiencias de imputación de los detenidos se celebrarán en las próximas horas.
En Tartagal, se ha identificado a dos usuarios de una misma localidad como sospechosos de desplegar la actividad ilícita. En uno de los casos, se sospecha que el hombre subió a la plataforma de Google archivos con contenido de abuso sexual infantil con menores de 13 años, y se trabaja bajo la presunción de que podría tratarse de material de producción local.
En la Nueva Orán, el registro se practicó en el domicilio de un sospechoso de poner a disposición de terceros material de abuso sexual infantil a través de Internet.
Hasta el momento, las autoridades no se han pronunciado acerca de la posible comisión de un delito contra la salud pública por el lamentable estado del colchón debajo del cual se habría ocultado el material y que fue levantado, con riesgo para su vida, por un agente de la División de Trata de Personas calzado con guantes de vinilo.