Según el relato oficial del Ministerio Público Fiscal, el joven entreó en la vivienda «en estado alterado» y tras causar desorden, le arrojó a su padre un ladrillo, provocándole una lesión en la rodilla.
Tras la audiencia de imputación, el fiscal Salinas ha pedido al Juzgado de Garantías que entiende en el asunto que el joven agresor permanezca detenido. Es muy probable que estando en libertad quiera «ocultar pruebas», o fugarse, algo que en Orán es tan fácil.
Según el MPF salteño, el ladrillazo ocurrió en el barrio Libertad de la ciudad de Orán. Fue el pasado domingo 13 cuando un hombre denunció que su hijo irrumpió en la vivienda familiar en estado de ebriedad. Tras insultar a los presentes (muy educadamente no se olvidó de ninguno) y protagonizar violentos episodios, le arrojó un ladrillo que impactó en su rodilla, provocándole lesiones.
El hombre dijo que no era la primera vez que su hijo ejerce violencia hacia su persona, pero sí la primera en que recurre a los ladrillos como arma arrojadiza.