La urgencia, al parecer, no era tal. Tras conceder cinco días de plazo a los investigados para depositar los aparatos en el Juzgado, se suponía la autoridad judicial iba a restituirlos inmediatamente a su legítimo dueño o tenedor, pero no ha ocurrido así, y Puertas ha obrado como, si en vez de tratarse de equipos médicos para niños recién nacidos, fuera un vehículo utilizado para el paseo.
Pero la jueza Puertas, en vez de enviar a un chasqui para devolver los equipos de donde fueron sacados sin permiso, ha notificado al gerente del hospital «o personal autorizado comparezca ante el Tribunal a retirar los equipos médicos neonatales secuestrados en el marco de la causa». Solo le faltó añadir que pueden pasar a retirarlos de 8 a 13, sin que importe que haya neonatos que estén boqueando en la nursery.
Más llamativo todavía es el hecho de que la jueza ha dispuesto que el HPMI se haga cargo de los aparatos, pero en carácter de depositario judicial. Es decir, la situación jurídica de los aparatos es todavía provisional.
El Ministerio Público Fiscal de Salta recuerda que, el pasado viernes 13 de febrero, Salinas Odorisio ha imputado provisionalmente un delito de peculado a los cuatro socios de la firma Neofenix, S.R.L.
