En el banquillo de los acusados de la Sala VII del Tribunal de Juicio de la ciudad de Salta se sienta el señor S. D. S., docente de profesión.
Al consultarle a su hija quién era el celoso Esteban, la menor reveló que se trataba del profesor de tecnología del colegio secundario al que asistía.
La jovencita le contó a su madre que el profesor muchas veces había insistido en verla fuera del horario escolar y que siempre que le escribía a su celular le ordenaba que borrara los chats.
La denunciante dijo que S. D. S. llamaba permanentemente a la menor y que la celaba impidiendo que su hija se relacionara con amigos.