Herrera —de 17 años de edad— falleció el pasado 20 de octubre en el hospital Juan Domingo Perón de la ciudad de Tartagal, tras permanecer casi dos días con un cuadro de apendicitis aguda que, según la Fiscalía, no fue diagnosticado ni tratado a tiempo. La causa oficial de la muerte fue «falla multiorgánica - shock séptico».
En la mañana del 19 de octubre se indicó la intervención quirúrgica. Dice la información fiscal que la la evaluación del cirujano de guardia no se efectuó a tiempo, considerando que el paciente presentaba ya un cuadro séptico avanzado.
Sin la realización de los estudios prequirúrgicos básicos, el menor fue llevado al quirófano y, cuando se realizaba la inducción anestésica, sufrió un paro cardiorrespiratorio, lo que obligó a suspender la cirugía y trasladarlo a la unidad de terapia intensiva. Pese a los intentos de reanimación falleció en la mañana del 20 de octubre.
Del minucioso análisis de la denuncia presentada por el padre de la víctima, la historia clínica del menor, el certificado de defunción y los informes de autopsia e informes médicos del CIF, el fiscal Vega consideró que existen los elementos de convicción necesarios para imputar provisionalmente a dos médicos de guardia, a un anestesista y a un cirujano por el hecho.
