Dicho informe concluye en que la muerte del joven de 17 años se produjo por «falla multiorgánica – sepsis – pelviperitonitis apendicular».
El padre del menor denunció que el 18 de octubre pasado llevó a su hijo al hospital de Tartagal, ya que sufría de dolores abdominales. El paciente fue atendido por la médica de guardia que le prescribió calmantes, recomendó que permaneciera internado en observación hasta el mediodía, y le dio el alta.
De regreso a su domicilio, el joven Herrera continuaba con los malestares, por lo que durante la tarde fue llevado nuevamente al hospital, donde quedó internado hasta el día siguiente.
El domingo 19, cuando iba a ser intervenido quirúrgicamente, sufrió un paro cardiorrespiratorio, por lo que fue derivado a terapia intensiva sin ser operado y falleció durante la mañana del lunes 20 por falla multiorgánica – shock séptico.