Uno de los robos sucedió la noche del pasado lunes 8 de diciembre, cuando una de las denunciantes se dirigía a su domicilio. Al llegar a la intersección de las calles Alvarado y Laprida, el motochorro se le acercó y la despojó de su teléfono celular, para luego darse a la fuga.
El otro hecho denunciado se produjo la noche del lunes 15 de diciembre pasado, cuando, bajo un idéntico modo de actuar, el imputado se apoderó violentamente del teléfono celular de una menor de 14 años, en la intersección de calles Alvarado y Chacabuco (su esquina favorita), para luego huir en su moto.
Grabaciones de cámaras facilitadas por vecinos de la zona han permitido reconstruir la operación del motochorro, que circulaba previamente por la zona y luego realizaba una parada con el objeto de seleccionar o “marcar” posibles víctimas. Una vez identificada una persona en situación de vulnerabilidad, se aproximaba y, al advertir que manipulaba un teléfono celular, procedía a cometer el ilícito.
Durante la audiencia de imputación, el acusado se abstuvo de declarar, y lo más importante: Se abstuvo de huir a toda carrera.
El fiscal Jovanovics ha pedido la prisión preventiva ante el Juzgado de Garantías competente, ya que el motochorro tiene antecedentes y una condena previa.
