La Fiscal Penal interina en la Unidad de Delitos Económicos Complejos de la ciudad de Salta, señora Ana Inés Salinas Odorisio, ha imputado provisionalmente a un hombre dos delitos de estafa.
La denunciante dijo ante la autoridad que el pasajero le manifestó que trabajaba en el Instituto Provincial de Vivienda y, al consultarle ella cómo podía inscribirse para acceder a una casa, él se ofreció a ayudarla. Poco después la contactó, le indicó que debía presentar documentación y entregar una suma de dinero en efectivo.
La denunciante señaló que cumplió con los requisitos y que incluso el imputado la llevó hasta el barrio Pereyra Rozas —donde aún se construían viviendas— asegurándole que una de esas casas sería para ella. Luego, la contactó nuevamente y le comentó que varias personas se habían dado de baja del programa, por lo que le preguntó si conocía a alguien interesado. Ella le presentó entonces a su hermano y a su prima.
Tras la investigación, la fiscal Salinas Odorisio consideró acreditado que el denunciado, mediante maniobras engañosas e invocando un supuesto empleo en el IPV, ofreció a la víctima la confección de una carpeta para acceder a una vivienda social a cambio de 70.000 pesos. La mujer, confiando en su pasajero, le entregó esa suma, creyendo que así accedería a una vivienda propia. Posteriormente, entregó otra suma de 60.000 pesos en nombre de su hermano, por una vivienda adicional.
El acusado también la convenció de entregarle otras cantidades de dinero para distintos fines: 20.000 pesos para pintura y construcción de medianeras, y 100.000 pesos para la supuesta compra de cubiertas de autos. En el caso de la prima, utilizó una modalidad similar, obteniendo de ella 60.000 pesos.
De este modo, el falso empleado del IPV logró hacerse de diversas sumas de dinero en beneficio propio, perjudicando el patrimonio de la ilusa remisera y de su incauta prima.