El 25 de julio de 2025 se celebra por primera vez el Día Internacional del Bienestar Judicial. Este día se estableció para reconocer y abordar la salud mental, física y emocional de los funcionarios judiciales, destacando su vínculo con la eficacia e integridad del Estado de derecho.
El Día Internacional del Bienestar Judicial fue proclamado oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución A/RES/79/266. Esta resolución vincula el bienestar judicial con marcos jurídicos internacionales como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (CNUCC), destacando su importancia para la lucha contra la corrupción, el acceso a la justicia y la paz sostenible. El día busca fomentar la concienciación y el apoyo mundial al bienestar de jueces y magistrados, reconociendo las tensiones inherentes a sus funciones.
Principios de Bangalore sobre la Conducta Judicial
El éxito de una correcta administración de justicia depende de la capacidad de los actores clave del sistema judicial para desempeñarse óptimamente. A diferencia del pasado, los jueces hoy enfrentan desafíos crecientes debido a los rápidos avances tecnológicos, la influencia generalizada de las redes sociales y el auge de la inteligencia artificial. Además, los poderes judiciales de todo el mundo siguen lidiando con numerosos desafíos socioeconómicos, políticos, religiosos y específicos del contexto, como desastres naturales, situaciones de conflicto y limitaciones financieras. A pesar de estas dificultades, los jueces deben mantener su independencia, imparcialidad, integridad y serenidad ante la opinión pública. Sin embargo, en muchas partes del mundo rara vez se habla de las consecuencias que esto les supone.Los Principios de Bangalore sobre la Conducta Judicial se introdujeron hace algunas décadas en respuesta a los crecientes desafíos que enfrentaba el poder judicial y para promover los objetivos del Artículo 11 de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción. Estos principios buscaban establecer estándares universales para la conducta judicial, centrándose en la independencia, la imparcialidad, la integridad, la corrección, la igualdad, la competencia y la diligencia. Posteriormente, se elaboró un comentario para profundizar en el contexto de estos seis principios fundamentales. Cabe destacar que el párrafo 194 del comentario reconoció el bienestar judicial como un factor crítico que refuerza la diligencia y la competencia en la función judicial. Este reconocimiento representó un avance, si bien el bienestar judicial seguía siendo un tema tabú en muchos círculos judiciales.
En los últimos diez años, diferentes jurisdicciones, como Australia, el Reino Unido y el Caribe, han comenzado gradualmente a abordar el estrés judicial y otros aspectos que afectan al bienestar judicial mediante estudios realizados en sus respectivos poderes judiciales. Estos estudios revelaron perspectivas que nunca antes habían recibido atención. Por ejemplo, en uno de esos estudios se descubrió que el consumo de alcohol dentro del poder judicial de una jurisdicción particular era mayor que el de la población general.
En 2021, la Red Global de Integridad Judicial realizó una encuesta global para explorar la relación entre la integridad judicial y el bienestar. Los resultados fueron sorprendentes:
- El 69 % de los encuestados creía que hablar sobre salud mental o estrés sigue siendo un tema tabú para los jueces.
- El 83 % de los participantes consideró que el nivel de apoyo disponible en su sistema judicial era insuficiente.
- El 89 % de los encuestados reconoció conocer a colegas judiciales que habían experimentado estrés, tristeza o ansiedad.
Con el tiempo, estudios realizados en diversas jurisdicciones sobre el bienestar, la conducta y las actitudes judiciales han revelado hallazgos esclarecedores. Estas cifras ponen de relieve un problema sistémico que, de no abordarse, podría tener graves consecuencias en la calidad de la justicia impartida.
Desde 2014, he abogado por la promoción de una mentalidad equilibrada para los funcionarios judiciales. En aquel entonces, no era un tema popular. Por un lado, los líderes judiciales temían que hablar abiertamente del estrés judicial pudiera afectar la percepción pública. Por otro lado, los propios jueces dudaban en hablar abiertamente, temiendo que esto pudiera dañar su reputación y reconocimiento profesional.
Reconociendo la urgencia de abordar este problema de forma universal, se presentó la Declaración de Nauru sobre el Bienestar Judicial para crear conciencia, reconocer el problema y tomar medidas concretas para abordarlo. A diferencia de otros asuntos legales que pueden afectar de forma diferente a las jurisdicciones de derecho consuetudinario y de derecho civil, el bienestar judicial es una preocupación universal que trasciende los sistemas jurídicos, las jurisdicciones y otras diferencias.
Alrededor de 18 líderes y expertos judiciales de alto nivel de todo el mundo, en representación de todos los continentes, regiones y diversas organizaciones judiciales, se reunieron para redactar la Declaración de Nauru, que establece siete principios fundamentales destinados a promover el bienestar judicial.
Esta declaración no se limita a los jueces individuales, sino que busca garantizar la impartición de justicia de calidad.
Si se ignora el estrés judicial —si los jueces están sobrecargados, trabajan en condiciones insalubres o se enfrentan a acoso, intimidación y privación de derechos persistentes—, las consecuencias se extienden mucho más allá del individuo. El agotamiento judicial puede conllevar una toma de decisiones comprometida, retrasos en la justicia y un sistema judicial debilitado, lo que en última instancia afecta a la sociedad, la economía y la sostenibilidad social en general.
Para promover esta causa, la República de Nauru presentó una resolución a la Asamblea General de las Naciones Unidas solicitando el establecimiento de un Día Internacional del Bienestar Judicial. El 4 de marzo de 2025, la Asamblea General adoptó formalmente la resolución, con el copatrocinio de 71 Estados miembros, para declarar el 25 de julio como Día Internacional del Bienestar Judicial, un logro histórico en la promoción mundial del bienestar judicial. Esta fecha se eligió para reflejar la adopción de la Declaración de Nauru sobre el Bienestar Judicial.
A medida que avanzamos, es imperativo que las instituciones judiciales, los líderes judiciales, los responsables políticos y otras partes interesadas se comprometan a garantizar que los jueces reciban el apoyo que necesitan. Además, como se enfatiza en la Declaración de Nauru, el bienestar judicial también es responsabilidad de cada juez.
La adopción de esta resolución constituye un llamado a la acción para que la comunidad judicial mundial adopte e implemente estrategias que protejan el bienestar de los funcionarios judiciales. Reconoce que el bienestar judicial es esencial para mantener la integridad, la independencia y la eficiencia de los sistemas de justicia en todo el mundo.
Fuente: UNDOC