La sentencia condenatoria fue pronunciada por el (también acusado) juez señor Francisco José Oyarzú, quien terminó esta vez coincidiendo con el Ministerio Público Fiscal, representado por la señora Fiscal Penal nº 1 de la ciudad de la Nueva Orán, Daniela Murúa.
Los hechos sucedieron el pasado mes de febrero, en un supermercado de la ciudad de Orán. Un empleado denunció que una mujer, con quien ya habían tenido inconvenientes previos, fue captada por las cámaras de seguridad ocultando mercadería entre sus prendas antes de retirarse del lugar. Horas más tarde regresó al local e intentó sustraer algunos alimentos, pero desistió al saberse descubierta.
Al día siguiente, la mujer volvió al establecimiento y otra vez quedó registrada por las cámaras de seguridad mientras choreaba.
Al ser abordada por el personal de seguridad, se comportó de manera agresiva, negándose a pagar el importe de lo sustraído. Y con toda razón, porque si algo forma parte de la esencia del oficio de los ladrones ese algo es no pagar por lo que se llevan consigo.
La mechera tenía antecedentes condenatorios por delitos contra la propiedad.