Según la información oficial del Ministerio Público Fiscal salteño, la señora María Soledad Filtrín Cuezzo, fiscal interina de Unidad de Graves Atentados Contra las Personas de Orán, ejerció la acusación pública en el juicio contra Delfín Reynaldo Castedo y su hermano Raúl Amadeo Castedo, Hula, y pidió para ellos la máxima pena del Código Penal argentino por considerarlos responsables de un delito de homicidio calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas.
Antes de pronunciar su decisión final, el tribunal resolvió desestimar la alegación de nulidad formulada in extremis por los abogados de los Castedo.
El tribunal oranense ha ordenado finalmente la extracción de material genético de los condenados.