Este es el caso de cuatro oriundas de la vecina Provincia (a las que por el momento -y gracias a la presunción de inocencia- no se les puede llamar «gatas»), que permanecen detenidas en territorio de la Provincia de Salta, por orden del fiscal penal señor Ramiro Ramos Ossorio.
Según parece, las cinco tucumanas no eran rateras de poca monta, sino que conformaban una organización criminal bastante sofisticada, a juicio del señor Ramos Ossorio, que ha resuelto modificar la calificación provisional de los hechos investigados, caratulando el expediente como «asociación ilícita».
Ramos Ossorio ha pedido también al Juzgado de Garantías que interviene en el asunto, que se ordene la prisión preventiva de las punguistas, mientras se llevan a efecto una serie de medidas de investigación.
Según la portavoz de prensa del Ministerio Público Fiscal salteño, las averiguaciones comenzaron hace aproximadamente un mes cuando se detectó a estas personas que frecuentaban lugares concurridos y que, aprovechando los descuidos de las personas, les robaban dinero, teléfonos, bolsos, etc.
Merced al trabajo del Grupo Investigativo del Sector 2, las cinco punguistas tucumanas fueron debidamente identificadas. Con los elementos de convicción acopiados, el señor Ramos Ossorio ha pedido al Juzgado de Garantías nº 5 de la ciudad de Salta que libre un exhorto a un órgano judicial de similar jurisdicción en la Provincia de Tucumán, para que preste auxilio judicial y practique registros en los domicilios de las investigadas y se proceda a la captura de una quinta tucumana que, quién sabe vidita por dónde andará.
