Perdidas en las cerrazones están ahora cuatro tucumanas que han sido detenidas por la autoridad salteña. Operaban en el centro de la ciudad de Salta despojando a transeúntes de sus pertenencias (dinero y otros bienes) «bajo la modalidad de descuidistas», dice el parte oficial.
En las últimas horas, por orden de los fiscales penales de Salta, se han practicado allanamientos en la vecina provincia, y aunque por el momento no se conoce el resultado de las diligencias, fuentes solventes animan a descartar que se haya secuestrado algún tamborcito calchaquí.
Con esperanza o con pena, el Grupo Investigativo del Sector 2 ha permitido identificar a las cinco mujeres responsables de los hurtos, y no precisamente en los campos de Acheral.
Los fiscales salteños han pedido también la captura de una mujer que permanece prófuga, ya que las otras cuatro tucumanas, al unísono, les han dicho aquello de «Media vuelta y la compañera forma la rueda para seguir».
Evidentemente, se trata de una rueda de presas. En ella, las cuatro tucumanas no solo esperan por su compañera prófuga sino también a que venga el gaucho y les haga un floreo, con la esperanza de que el zapateo termine allí.
Si el juez las condena en Salta, uno de los castigos que deberán soportar las tucumanas será aprenderse de memoria La López Pereyra, ¡por chorras!
De recaer una ejemplarizadora condena, como es de esperar, no será la primera vez que a unas tucumanas les hacen sentir el famoso «rigor salteño» en la tierra de Güemes.