El hombre deberá cumplir una pena de once años de prisión. Deberá también someterse a un examen genético y a tratamiento psicológico.
La denuncia dice que el 12 de febrero de 2022 la mujer supo por boca de su propia hija que el hombre que convivía con ella la violaba desde que tenía seis años, y que esta situación duró hasta el año 2014, cuando la niña cumplió los ocho años de edad.
La menor contó que el hombre entraba a su habitación, generalmente cuando su madre dormía, y que decidió hablar porque tenía miedo de que su padrastro le hiciera lo mismo a su prima.