El hombre, conocido como Chipavo, deberá cumplir con las reglas de conducta que le ha impuesto el juez Maldonado, entre las que figuran las obligaciones de fijar domicilio, de no cometer delito y no acercarse a la víctima. Además, Chipavo tendrá prohibido ejercer cualquier acto de violencia física o moral sobre la víctima, y estará obligado a someterse al control de la Dirección de Inserción Social y Supervisión de Liberados de Salta.
El juez Maldonado ordenó también la extracción de material genético de Chipavo, para su incorporación al banco de datos genéticos correspondiente.
El asunto se destapó cuando la hermana menor de la víctima, una niña de 14 años, declaró en cámara de Gesell en un procedimiento por abuso sexual a las dos menores por parte de un tío. De esta declaración surgió que el padrastro había abusado de su hermana mayor.
La adolescente agredida, de 16 años, confirmó luego lo que había contado su hermana y agregó que había sucedido en dos oportunidades en 2019, cuando fue a visitar a su mamá en Rivadavia Banda Sur, en donde la mujer vivía con su pareja.
