El condenado es el ciudadano Javier Figueroa Sarmiento, de 32 años, quien ha confesado su participación en los hechos.
La misma información dice que se halló en poder del condenado un documento público falsificado, aunque no aclara si el condenado llegó a usar el documento falso con alguna finalidad.
La investigación fiscal se inició en virtud de denuncia formulada por una ciudadana residente en el Departamento de Anta que se encontraba haciendo trámites judiciales y que entró en contacto con el condenado después de llamar por teléfono al juzgado.
Según la sentencia, el empleado solicitó y recibió una suma de dinero para hacer valer indebidamente su influencia ante un magistrado para que este dictara una resolución en asuntos sometidos a su conocimiento.
Fucho ha condenado al agente judicial a una pena de dos años de prisión de ejecución condicional más la accesoria de inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.


