La comunicación de la noticia efectuada por el gobierno es poco precisa, puesto que esta idea de conectar a las tres ciudades no permite tener por seguro que los vuelos desde y hacia la ciudad más grande del subcontinente -que comenzarán el próximo mes de julio- tendrán inicio y fin en Salta.
Si bien el gobernador Sáenz ha hablado de una «conexión directa» entre Salta y São Paulo, lo cierto es que la triangulación con la ciudad de Tucumán -no aclarada debidamente en la comunicación oficial- pone en duda este carácter.
São Paulo-Guarulhos es el único aeropuerto en América del Sur que recibe los A380 de Emirates, que vuela con 7 frecuencias a la semana. Es también el aeropuerto mejor conectado de América Latina si se tiene en cuenta la cantidad de destinos y países servidos. Es la terminal sudamericana que recibe mayor número de aerolíneas extranjeras, superando por larga distancia al Aeropuerto de Ezeiza. En muchos casos, el aeropuerto brasileño el único destino latinoamericano para muchas líneas aéreas extranjeras.
El anuncio del gobernador Gustavo Sáenz habla de tres vuelos semanales de Aerolíneas Argentinas (lunes, miércoles y sábado).
A pesar de la importancia que para la movilidad de los salteños representa la conexión aérea con São Paulo, el CEO de Aerolíneas Argentinas, Pablo Ceriani, ha reducido el asunto a una cuestión de turismo receptivo. El directivo ha dicho que «existe un gran interés de parte de los viajeros por visitar distintos puntos de la Argentina» y también que los nuevos vuelos mejorarán los «ingresos en divisa extranjera para todo el sector», pero nada ha dicho de las estupendas oportunidades que se abren para el desplazamiento de los salteños al Brasil y al resto del mundo, así como de la posibilidad de que viajeros de otras partes del mundo -que no sea, obviamente, el Brasil- puedan llegar a Salta en mejores condiciones.