Un joven de 24 años, que había llegado con fuertes dolores en la parte baja de la espalda, tenía alojado en el recto un obús de calibre 37mm y de fabricación alemana, que medía unos 16 centímetros de largo y cuatro de diámetro. Según los expertos, el artefacto explosivo databa de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
Una vez se aclaren las circunstancias de este episodio, dicen las autoridades que el joven podría ser denunciado ante los tribunales por posesión de municiones de categoría A, susceptible de una pena de prisión máxima de 5 años y de una multa de hasta 75.000 euros.
Para peor, no era la primera vez que en Francia un paciente se presenta en el hospital con un obús en el recto. Sucedió en diciembre de 2022, cuando un octogenario fue operado en un hospital en Tolón (sur de Francia) para que le sacasen el artefacto que se le había quedado atascado en su interior.
En Salta
A 12 000 kilómetros de distancia del mediodía francés —más concretamente en la villa argentina de Salta— la inspección de los orificios humanos se volverá rutinaria cuando entre en vigor la norma que obliga a los empleados a sueldo del Estado a someterse a exámenes clínicos exploratorios para descartar el consumo de drogas.Por el momento no se atisba la posibilidad de que los funcionarios sean sometidos a rectoscopias obligatorias, pero, por las dudas, los proctólogos salteños (The Assmen) ya están afinando sus instrumentos y sus protocolos (que en este caso son proctocolos).
En cualquier momento, la moral victoriana que fluye desde la cúpula del Estado puede requerir que la integridad funcionarial se demuestre con un certificado médico que acredite que aquella infame cavidad no ha sido utilizada para finalidades innobles.
Ahora que en Salta existe un hospital digital a distancia, los interesados pueden mandar por WhatsApp un jpeg de su mucosa rectal (bastará con introducir «la puntita» del iPhone) a fin de que un equipo de histólogos y expertos del sistema de emergencias 911 determine, en base a complejos algoritmos de inteligencia artificial, si el funcionario en cuestión es intachable y si goza de la aptitud moral necesaria para desempeñar el cargo.
Por su parte, las universidades que imparten las carreras de Ciencia Política y Relaciones Internacionales estudian emitir nuevos títulos: Los de «Licenciado en Ciencia Política y de la Administración con orientación en Garganta, Nariz y Oído» y «Técnico Superior en Administración con orientación en Proctología». Es lo que se llama «transversalidad científica».
Los decanos de las facultades han justificado estas nuevas titulaciones en el hecho de que la ciencia ya ha estudiado suficientemente los outputs de la democracia; ahora debe ocuparse de los inputs.


