Dice el gobierno nacional que la medida, aprobada ayer por la Administración Nacional de Aviación Civil, tiene por objetivo el de «modernizar el marco normativo, simplificar procedimientos operativos y adecuar la normativa nacional a los cambios introducidos recientemente en materia de licencias y habilitaciones de pilotos».
El ministro ha dicho también: “No es reinventar la rueda, en EEUU y países de Europa se opera así”.
Pero lo que es bueno y positivo para Sturzenegger no lo es, al parecer, para el fiscal Amad, que sostiene que «en provincias de frontera», como Salta, la desregulación anunciada por el gobierno federal «debilita los controles sobre avionetas, transporte clave en el ingreso de droga al país». Unos controles que, dicho sea de paso, prácticamente no existen.
Particularmente fino ha estado el fiscal al criticar la comparación de Sturzenegger con Europa. En tal sentido, Amad ha dicho: “Ellos” [los europeos] “no tienen frontera con Bolivia, con Perú ni con Paraguay, que son países productores de cocaína y marihuana a gran escala”.
Pero el Perú —que se sepa— no tiene fronteras con la Argentina ni parece que las vaya a tener en el futuro.
Si para Amad es obvio que Europa no tiene fronteras con el Perú (Geografía de 2º), ya no parece ser tan obvio que no las tenga con la Argentina (Geografía de 3º y 4º).
Alguna de estas se tiene que haber llevado Amad a marzo.
