La página web del gobierno, que debería servir como canal oficial de difusión de los actos de gobierno, reacciona generalmente muy tarde a los acontecimientos de relevancia política y su contenido parece muy mal sincronizado con las apariciones del Gobernador en sus redes sociales.
Se trata de un rostro amable —y esperemos que eficaz— para suplir la ausencia del ingeniero Ricardo Villada quien en siete de diez comparecencias ante la prensa mostró su lado más amargo. Además, la señora Benavides contribuirá a moderar —parcialmente— esa sensación de machirulismo en un gabinete en el que hay poquísimas mujeres y todas vistosas, excepto una.
Parece evidente que Sáenz necesita hoy de un Adorni (en este caso femenino) que enfrente el apetito inquisidor de cierta prensa, pero que también sepa moverse en aguas turbulentas.
De lo que se trata no es solamente de dotar al gobierno de una sola voz (en beneficio de la consistencia de la acción de gobierno) sino que evitar exposiciones innecesarias del Gobernador o de alguno de sus ministros. Basta con ver el entusiasmo con que aplaude la designación de la portavoz el ministro Mimessi, o la mirada calculadora del ministro Mangione, que está pensando a qué hospital va a visitar por sorpresa el próximo fin de semana.
Sin dudas, la señora Benavides —exconcejal, exsecretaria de gobierno y diestra en el uso del idioma francés— tiene por delante una tarea enorme en la que, si se lo propone seriamente, puede dejar una importante huella en beneficio de la información pública y de las instituciones de Salta.