El señor Mor, que llevaba dos años como rehén del grupo beligerante palestino, tuvo la mala idea de hacerse sacar la foto cubierto por una gorra muy parecida a la que anteayer utilizó el Fiscal de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Salta, señor Gabriel González, después de haber pasado 36 horas en la punta de un cerro, buscando a un desaparecido.
Muy mal por el señor Mor, porque se supone que, tanto en el martirio como en el cumplimiento del deber, hay que acicalarse para salir en las fotos, aun cuando las circunstancias fuesen dramáticas.