La huella energética anual de la Inteligencia Artificial generativa ya es equivalente a la de un país de bajos ingresos y está creciendo exponencialmente. Un informe de la UNESCO advierte que esta tecnología está ejerciendo una presión cada vez mayor sobre los sistemas energéticos mundiales, los recursos hídricos y los minerales críticos.
El estudio de la UNESCO recomienda tres medidas para hacer que la inteligencia artificial sea más sostenible:
1- Los modelos pequeños adaptados a tareas específicas pueden reducir el consumo de energía hasta en un 90 %.
2- Respuestas y prompts más cortos y concisos pueden reducir el consumo de energía en más del 50 %.
3- Reducir el tamaño de los modelos a través de técnicas como la cuantización ayuda utilizar hasta un 44 % menos de energía. sin perder precisión.
Fuente: ONU - en https://news.un.org/es/story/2025/07/1540142

