Cual si hubiesen nacido en Edimburgo, los trillizos se llaman Caleb (1,620 kg), Logan (1,860 kg) y Emily (2,620 kg). Todo un acierto por parte de los padres, que prefirieron unos nombres más bonitos y menos habituales que el clásico «Martín Miguel».
Según la información oficial del gobierno de Salta, la madre había acudido al hospital con una derivación por ecografía para control de su embarazo. Fue allí cuando los profesionales del hospital advirtieron que no era uno solo el que venía al mundo sino tres.
De inmediato, el equipo multidisciplinar del hospital realizó el seguimiento, ya que los embarazos múltiples constituyen un desafío tocoginecologico-neonatal y pueden presentar complicaciones, tanto para la madre como para los fetos.
El parto fue asistido por las tocoginecologas Silvia Herrera y Bryanna Ortiz, esta última residente; los neonatólogos Etelvina Soria, Maricel y Cristian Lajat; el médico anestesista Cristian Villagra; la instrumentista Fernanda Tomas y el enfermero Karin Vargas.
Durante el embarazo trabajaron también los equipos de ginecología, obstetricia, neonatología, salud fetal, salud mental, hospital de día de Diabetes y embarazo y apoyo comunitario.
Dice la información oficial que los embarazos trigemelares no suelen ser frecuentes en la media de la población, ya que se producen aproximadamente 1 por cada 6400 mujeres gestantes.
En el HPM no se atendía un embarazo de este tipo desde hace más de ocho años.
