De no ser porque, después de la llegada de los Reyes Magos, la actividad judicial en Salta está reducida a la mitad, esta podría ser la hora en que los ocupantes del gigante de El Huayco estaría lamentando una «casi tragedia», como las que gusta de anunciar un diario de nuestra ciudad.
La noticia dice que un pájaro de acero de color amarillo -como el de la campaña del sempiterno candidato Alfredo Horacio Olmedo- ha entrado este mediodía en barrena cerca de las cabezas mejor amuebladas de la Ciudad Judicial.
Hay tres versiones: una, la que dice que el accidente se debió a un fallo mecánico del aparato, que por lo que se ve en la fotografía no es un Airbus A380, precisamente; la otra es que se trata de un dron de Vladimir Putin, dirigido contra los magistrados de la Sala IV del Tribunal de Impugnación, que al enterarse del crash se han apresurado a declarar extinguida la acción penal por vulneración de la garantía de aterrizaje en tiempo razonable, para no pagar ningún tipo de indemnización.
La tercera versión señala, por último, que lo que ha ocurrido en Salta es un atentado al estilo 11S, pero en vez de estar dirigido contra las torres gemelas, se dirigió contra las gemelas Torres, hermanitas que trabajan en el edificio de la Escuela de la Magistratura.
El asunto está siendo investigado por el más alto experto en accidentología aérea de la comarca: el fiscal Ramiro Ramos Ossorio, quien ya ha ordenado la búsqueda de la caja negra, que algunos sostienen no debe buscarse cerca en los alrededores de la cancha de rugby de la U, sino cerca del despacho del diputado Emiliano Estrada en el Congreso Nacional, que en las últimas veinticuatro horas parece andar «a su nube».
