A partir de la hora cero del año que empezará en poco más de 24 horas, los policías encubiertos salteños (undercover agents) que efectúan investigaciones para los fiscales lucirán un nuevo uniforme y darán a conocer su identidad corporativa a todo el mundo.
La información oficial dice que el nuevo atuendo de los policías encubiertos del CIF va a mejorar: 1) la percepción pública; 2) el sentido de unidad y 3) la cohesión del grupo de trabajo. Tal parece que, a partir de ahora, cuando le tomen fotos a los policías en acción, se deberá poner más atención en la pilcha que en sus tareas reservadas.
En cuanto a la percepción pública, será muy interesante ver cómo los delincuentes más peligrosos huirán de la escena del crimen cuando vean llegar a policías enfundados en chalecos con unas enormes letras en la espalda. Podría también el comisario Miranda incrementar la percepción haciendo que los agentes encubiertos, en lugar de llegar en silencio, lo hagan precedidos por los sones marciales de la banda de música Coronel Bonifacio Ruiz de los Llanos.
Dice finalmente la información fiscal que el uso de los uniformes por parte de los investigadores, aporta transparencia a las actividades. Pero estamos hablando de unas actividades que, por sentido común, deben ser más opacas que transparentes, pues en este caso a los únicos que beneficia la transparencia es a los delincuentes.




