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  • La espina bífida es una malformación congénita por la cual la columna vertebral no se desarrolla normalmente en las primeras semanas de embarazo.
21 de noviembre: Día Internacional de la Espina Bífida
Imagen ilustrativa

Este día es una oportunidad para tomar conciencia y comprender más sobre esta condición. También es un día para defender y promover los derechos de las personas que tienen discapacidades causadas por esta.



La espina bífida es una malformación congénita por la cual la columna vertebral no se desarrolla normalmente en las primeras semanas de embarazo. Es la enfermedad congénita más grave compatible con la vida y la segunda causa de discapacidad física en la infancia, después de la parálisis cerebral. Se dice que la incidencia a nivel mundial oscila entre países entre 1-10 niños por cada 1000 nacimientos. En Estados Unidos, por ejemplo, es de 1 niño por cada 1.000 nacimientos. Hay riesgos relacionados con la raza en los que los hispanos presentan el mayor riesgo y el más bajo se encuentra entre las poblaciones de África y Asia.

Esta condición causa daño permanente a la médula espinal y al sistema nervioso y puede provocar parálisis de las extremidades inferiores o problemas funcionales del intestino y la vejiga. La mayoría de los niños con espina bífida también desarrollan hidrocefalia, una condición que provoca la acumulación de líquido cefalorraquídeo en la cabeza y con ello un aumento de la presión y expansión del cráneo a un tamaño mayor al normal. También puede causar convulsiones, problemas de visión, discapacidad mental o la muerte.

Existen cuatro tipos de espina bífida: oculta, defectos del tubo neural cerrado, meningocele y mielomeningocele.

La oculta es la forma más común y más leve, en la cual una o más vértebras están malformadas. El nombre "oculta" indica que la malformación o apertura en la columna está cubierta por una capa de piel. Esta forma de espina bífida raramente causa incapacidad o síntomas.

Los defectos del tubo neural cerrado componen el segundo tipo de espina bífida. Esta forma consiste en un grupo diverso de defectos espinales en los que la columna vertebral está marcada por una malformación de grasas, huesos o membranas. En algunos pacientes hay pocos o ningún síntoma; en otros, la malformación causa parálisis incompleta con disfunción urinaria e intestinal.

En el tercer tipo, el meningocele, las meninges sobresalen de la apertura espinal y la malformación puede o no puede estar cubierta por una capa de piel. Algunos pacientes con meningocele pueden tener pocos o ningún síntoma mientras que otros pueden tener síntomas similares a los defectos del tubo neural cerrado.

El mielomeningocele, la cuarta forma, es la más grave y se produce cuando la médula espinal está expuesta a través de la apertura en la columna, dando como resultado una parálisis parcial o completa de las partes del cuerpo por debajo de la apertura espinal. El paciente en los casos más graves no puede caminar y puede tener disfunción urinaria e intestinal.

Es una lesión irreversible y permanente. Las causas se desconocen y pueden ser diferentes los factores que interactúan, como la genética, los factores ambientales o la alimentación deficiente en vitaminas, entre otros. En la mayoría de los casos, la espina bífida es un defecto congénito aislado, aunque también puede tener lugar como parte de un síndrome.

El riesgo de espina bífida se puede reducir hasta en un 70% antes del embarazo si la madre ingiere suficiente ácido fólico diariamente. Estos pueden ser como complementos nutricionales o alimentos de alto contenido como harinas de trigo y maíz, legumbres deshidratadas; hortalizas de hoja y frutas.



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