Uno de los lugares en donde se han producido los inconvenientes más graves es el tramo de la ruta nacional nº 68 que comunica las localidades de Cerrillos y La Merced. Allí, la furia del agua que bajaba desde las alturas occidentales provocó el colapso de la vía de comunicación y el anegamiento de viviendas.
Aunque de breve duración, la intensidad del meteoro, unida a la fuerza del viento, produjo en pocos minutos la interrupción de la circulación rodada y destrozos de menor cuantía en algunas viviendas, si bien, según se ha informado, no se han producido evacuaciones masivas.
Incluso en el paraje Las Blancas, cercano a Cerrillos, la caída de granizo añadió dramatismo a la situación.
Según fuentes periodísticas, las llamadas de auxilio cursadas a la Policía fueron más numerosas en Cerrillos, en donde la mayoría de los comercios de la calle principal se vieron afectados por la riada.
En la ciudad de Salta se produjeron anegamientos de calles, caída de árboles y de postes, así como voladuras de techos precarios en diferentes puntos.
Según fuentes de Protección Civil, en la ciudad de Salta solo se ha procedido a la evacuación de una familia residente en el barrio La Cerámica, cuya vivienda resultó totalmente invadida por las aguas.
Asistencia del gobierno
Según la información oficial, agentes del gobierno, en coordinación con trabajadores municipales, trabajan en la evaluación de los daños, especialmente en la ciudad de Salta y en las localidades del Valle de Lerma y del Departamento de Anta que han resultado golpeadas por la tormenta.El gobierno ha confirmado que la ruta nacional nº 68, a la altura de La Merced, se encuentra transitable con precaución por el momento, ya que en el lugar trabajan obreros municipales con máquinas especiales para liberar la ruta al tránsito.
Dice también el gobierno que el Ministerio de Desarrollo Social, a través del área de Asistencia Crítica, «brinda contención» a personas que sufrieron daños en sus viviendas; aunque, más que «contención», lo que necesitan estas personas son chapas.
Agentes del gobierno que han evaluado la situación en Joaquín V. González y Las Lajitas han dicho que hasta el momento no hay denuncias de personas afectadas. En la localidad de Talavera, ocho familias han sufrido daños estructurales en sus viviendas, aunque no se ha informado sobre la gravedad de estos daños.
En Cerrillos se ha reportado la inundación de viviendas y se ha evacuado a cuatro familias, dos del barrio Congreso y dos del barrio Los Paraísos.
En el caso de San Lorenzo, una familia de Atocha se ha visto afectada por la caída de un árbol en su vivienda.