Aunque se trata de una expresión del lunfardo, de uso bastante extendido en el mundo del hampa nacional, no hay ninguna razón para que la misma palabra sea utilizada en el contexto de una noticia judicial para describir una acción criminal que tranquilamente puede ser contada con otras palabras.
Asociar el comportamiento desleal de los delincuentes para con los de su misma condición jamás puede aparecer conectado con una nacionalidad concreta, y, mucho menos, con la de un país amigo al que se debe respeto, por encima de todo.
Pero lo que es grave en el habla coloquial lo es mucho más todavía cuando quien hace uso de este lenguaje xenófobo y despreciativo es un medio de prensa con una cierta responsabilidad social.
No es la primera vez que el diario El Tribuno de Salta (Argentina) recurre a esta inadmisible simplificación. Lo cual no hace pensar sino que, por alguna razón, sus redactores conocen y manejan mucho mejor el lenguaje del hampa que el de la comunicación culta y libre de prejuicios.
