En un alarde de erudición, la comunicación del gobierno provincial de Salta dice que los gobernadores de cinco provincias han acordado en San Juan «acelerar proyectos cupríferos».
Si, en todo caso, los proyectos a los que se refieren los gobernadores son «de (o para) la extracción de cobre», debieron ser caracterizados de este modo, que es bastante más simple que acudir a un adjetivo de difícil pronunciación y escritura como «cuprífero».
Probablemente a algún gobernador le guste hablar difícil, quizá para aparentar sabiduría. Pero para hacerlo hay que tener un gran dominio del idioma, además de una cultura sólida. Y este, claramente, no parece ser el caso.



