Es notable que la «capacitación» se dirija solo a los municipios -incluido el de la ciudad de Salta- pero no a los funcionarios del gobierno provincial, que, al parecer, llevan todos unas cuentas públicas primorosas e iluminadas por la mayor transparencia posible.
La «mirada institucional» de la que habla el gobierno provincial y que tiene a los municipios como disciplinados alumnos, la va a proporcionar una universidad con sus cuentas públicas en plena crisis, sospechada por el gobierno nacional de discrecionalidad ideológica en la asignación de las partidas presupuestarias.
Nadie mejor que ellos para hablar de nomencladores presupuestarios, de ejecuciones presupuestarias, de esquemas de inversión y financiamiento, de cuestiones de presupuesto, de tesorería, de contabilidad y de sistema de bienes.
Ayudará a «transparentar» las cuentas municipales una de las instituciones más opacas de toda la Provincia.

