Esta mañana, el diario El Tribuno de Salta ha publicado que «en el 12º Congreso de las Naciones Unidas en Prevención de Delitos y Justicia Penal se ha determinado que para una determinada comunidad es necesario un policía por 100 habitantes».
El 12º Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal, citado por el diario salteño, se celebró en la ciudad brasileña de Salvador de Bahía entre el 12 y el 19 de abril de 2010. Es decir, hace 14 años.
Pero el informe completo de conclusiones de este congreso, que se publica al final de esta página no contiene ninguna recomendación de tamaño mínimo u óptimo de la fuerza policial ni proporción ninguna entre la cantidad de policías y la cantidad de habitantes.
En el año 2006, la Oficina de Naciones Unidas para las Drogas y el Delito (UNODC por sus siglas en inglés) condujo una encuesta entre algunos de sus países miembros cuyo resultado fue que había, en promedio, 2,8 policías cada 1000 habitantes, o, lo que es lo mismo, 28 policías por cada 10000 habitantes, o 0,28 cada 100 habitantes.
Es prácticamente imposible que, solo cuatro años después, la misma organización recomiende aumentar esa proporción casi cinco veces.
En España, según se desprende de un informe elaborado por Jupol, sindicato mayoritario del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), hay 30 policías cada 10.000 ciudadanos.
Cifras parecidas hay en ciudades americanas como Memphis (Tennesee), Milwaukee (Wisconsin), Kansas City (Missouri), Miami (Florida), Nuevo Orleans (Louisiana) o Pittsburgh (Pennsylvania). El promedio nacional en los Estados Unidos es de 372 policías cada 100.000 habitantes (37,2 cada 10.000 o 0,37 cada 100 habitantes).
En Salta, actualmente hay 81,34 policías cada 10.000 habitantes y, según El Tribuno, todavía hacen falta muchos más.
Pretender poner todos los días en la calle a casi 9.000 policías (para una población que apenas supera el millón cuatrocientos mil habitantes) es una auténtica barbaridad, pero más todavía lo es hacerlo invocando una recomendación de la ONU que no aparece en ningún documento oficial en cuya elaboración haya participado la República Argentina.
La variación del número de policías por habitante entre los países es gigantesca. Aun entre países relativamente similares hay diferencias muy notorias y muchas veces inexplicables.
Por tanto, el número óptimo de policías está muy lejos de ser una constante universal y, desde luego, no es la ONU una autoridad con fuerza suficiente como para uniformar esta dimensión, que depende de factores muy variados, como por ejemplo el contexto geográfico y demográfico y, lógicamente, de las condiciones de seguridad, la organización política y la cultura de un pueblo.
