Dice el gobierno que la ruta 51 constituye un paso obligado para las empresas mineras establecidas en la puna salteña, pero que su optimización es vital, tanto para la calidad y agilidad del tránsito seguro para el pueblo de Campo Quijano, como para los propios emprendimientos mineros.
En una segunda etapa, que no se precisó cuándo se va a llevar a cabo, el bypass se extenderá entre la ruta provincial 36 y la ruta provincial 24. Una vez finalizadas las dos etapas, se prevé que el nuevo desvío alcance una longitud total aproximada a los 12 km y que contribuya contribuirá a la seguridad vial y el desarrollo minero.

