García Castiella destacó la gravedad de lo que está ocurriendo en Rosario, describiéndolo como terrorismo y explicando que “cuando el Estado intentó imponer mayor rigor en las cárceles y con los detenidos, estos respondieron amenazando con provocar la muerte de un inocente por día. Esta situación busca instaurar el terror en la sociedad”. Frente a esta amenaza, el Procurador General salteño ha dicho que «el Estado debe siempre mantener su capacidad y poder disuasivo frente al crimen, no debiendo retroceder bajo ninguna circunstancia».
García Castiella ha hecho hincapié en la importancia de poner en marcha políticas preventivas para evitar situaciones no deseadas como las que se están viviendo. Ha propuesto fortalecer los equipos de investigación con personal especializado, diferente al que realiza tareas policiales en la calle, así como mejorar el control en las cárceles y sobre lo que ocurre dentro del Servicio Penitenciario.
“Recientemente en Salta desmantelamos una banda dedicada a negociar con internos, manipulando calificaciones del Consejo Correccional, facilitando el ingreso de teléfonos celulares o armas blancas, entre otros delitos graves. Es por eso que el Estado nunca debe perder el control sobre estas situaciones, ya que de lo contrario se produciría un trasvase de corrupción a diferentes ámbitos estatales”.
También hizo hincapié en la necesidad de tener un control efectivo de las fronteras, una responsabilidad del gobierno nacional que considera fundamental. Argumentó que si no se controla adecuadamente, las autoridades provinciales terminan haciéndose cargo de combatir todas las ramificaciones del crimen organizado, especialmente en el caso del narcotráfico.
García Castiella también ha expresado su preocupación por la delincuencia asociada al crimen organizado, como los sicariatos, secuestros y balaceras, que han afectado a la provincia durante mucho tiempo.
El jefe de los fiscales del territorio ha efectuado un llamamiento a la prudencia en la comunicación. “En Rosario, esta reacción del narcotráfico o del crimen organizado ha tenido que ver quizás, con la difusión que se dio de lo que estaba pasando en las cárceles, del control que se quería ejercer. Y con el crimen organizado y con la política criminal no se tiene que hacer política. Son dos cosas absolutamente diferentes”, ha destacado.
Finalmente, en referencia a la inquietud generada por el crimen organizado en el Departamento de Orán, García Castiella ha dicho que la situación se encuentra bajo control: “Tenemos muchas personas encausadas y bajo prisión, células incipientes o con algún grado de organización militar que están presos. Ha bajado de este año al año pasado sensiblemente la tasa de homicidios en la localidad, así que creo que estamos yendo por un buen camino, pero no hay que descuidarse porque, y siempre hablo de que el problema del crimen organizado es nacional, no se avizora las soluciones en lo inmediato si no se atiende a una política criminal federal, nacional y seria.”
