Estas parasitosis infecciosas se pueden presentar de tres formas clínicas: Cutánea, cutáneo-mucosa y visceral.
Se caracterizan por comprometer la piel, mucosas y vísceras, según la especie de leishmania y la respuesta inmune del paciente. El parásito tiene la capacidad de reproducirse dentro de las células y luego se transmite al hígado, o a otros lugares del cuerpo, como la piel o la mucosa.
Las leishmaniasis son enfermedades endémicas que afectan al noroeste argentino, generalmente se presentan más casos en la zona rural, por su vegetación arbórea densa.
En Salta, la forma clínica que más frecuente es la cutánea. Se la identifica por la presencia de una lesión ulcerosa que con el paso del tiempo no cicatriza, que es indolora y no genera molestias.
El Ministerio de Salud Pública del gobierno provincial ha informado que los pacientes con mayor riesgo son los inmunosuprimidos, obesos y desnutridos.
Para diagnosticar esta patología se deben realizar estudios histopatológicos y hepáticos que permiten ver la presencia del parásito dentro de las células del organismo.
En el servicio de dermatología del Hospital San Bernardo se asiste a pacientes con diagnóstico de esta parasitosis. Se trata mayormente de personas que residen zonas rurales y presentan leishmaniasis cutánea.
Las lesiones se someten a los análisis correspondientes y se inicia el tratamiento con el antimoniato de meglumina, medicamento que se utiliza en las infecciones por leishmania.
Prevención
* Evitar las actividades al aire libre desde el atardecer hasta el amanecer.* Usar mosquiteros; ropas protectoras y repelente de insectos.
* Construir viviendas con una distancia de -al menos- 400 metros a partir del límite de los bosques o áreas de densa vegetación.
* Limpiar patios y terrenos, para evitar lugares de cría del vector.
Hasta el momento, no hay vacunas disponibles para prevenir esta infección.
