- El precio del populismo
- En Salta, nadie captura votos detrás de un escritorio. Las normas no escritas de la política lugareña dicen que para concitar el interés del elector hay que «descender al barro».
Los méritos intelectuales, incluido el buen desempeño burocrático, son insuficientes cuando de lo que se trata es de «llegar al pueblo», para lo cual hay que arremangarse, guardar los zapatos caros en el armario y calzar zapatillas deportivas (si están desgastadas, mejor).