Era la forma en que los ecologistas manifestaban su rechazo al proyecto de ley que estaba siendo debatido, que, a su juicio, incluye «serias modificaciones» a las leyes de glaciares, quemas, manejo del fuego y bosques.
En la misma declaración, GA afirma que la ley que debate el Congreso Nacional supone una «regresión ambiental» y que quienes buscan modificar las leyes vigentes pretenden la destrucción de glaciares, bosques, humedales y pastizales.
Añaden que la flexibilización de la ley de glaciares provocará una seria reducción en la protección del ambiente periglacial, si se habilitan actividades mineras y de extracción de hidrocarburos sobre el mismo.
Sobre la ley de bosques dicen que el desfinanciamiento disminuirá la capacidad de las provincias para el control a los desmontes ilegales e incendios forestales, y la promoción de actividades sostenibles en bosques.
Sobre las leyes de quemas y de manejo del fuego, los ecologistas dicen que su modificación «no hará más que vulnerar gravemente a humedales y pastizales».